miércoles, 9 de febrero de 2011

No puedo creerlo.

Me armé de valor y hablé con él.
Lo vi al llegar a la escuela, fijé mis ojos en los suyos y deje de respirar, mi corazón dejó de latir, mi cerebro dejó de pensar en colores, en sabores, en estupideces; juro que no sé cuanto tiempo pasó en ese momento de quietud. Un dolor en el pecho acabó con el instante, me sentía sin aire.

Pocas veces en la vida puedo decir que he sido humano. Cuando me he sentido así ha sido porque el orgullo(esa cosa que se convierte en peste cuando es demasiado) desaparece para dejarme ser feliz. Ayer fue un buen día, antier no. HOY es un buen día y juro que mañana TAMBIÉN.

1 comentario:

  1. Para los dolores de pecho prueba con el consejo de mi última entrada :)

    PS: agrégame a facebook, hombre! que hay que tratar el tema audiovisual más a fondo! soy María Part :)

    ResponderEliminar

Los mejores Aderezos son: